Pressing These Three Acupoints Helped Me Survive the Worst Nausea of Chemotherapy

Autor: David TaylorFecha de publicación: 3/26/2026

Aviso importante

Este artículo es solo educación general y contexto de cuidados de apoyo. No es consejo médico, diagnóstico ni plan de tratamiento. Los cuidados oncológicos varían según la persona; siga siempre a su equipo oncológico. En emergencias, llame de inmediato a los servicios locales de urgencia.Leer el aviso legal completo

This article details three acupressure points (Neiguan, Zusanli, Shenmen) that can help relieve chemotherapy‑induced nausea. Step‑by‑step location guides and a daily protocol empower patients with a safe, self‑administered complementary therapy.



Presionar estos tres puntos de acupuntura me ayudó a sobrevivir a las peores náuseas de la quimioterapia

Durante mi cuarto ciclo de quimioterapia, las náuseas se volvieron tan intensas que no podía retener agua, y mucho menos comer. Estaba desesperado. Luego mi acupuntor, que me trataba para el manejo del dolor, me enseñó tres puntos sencillos de acupresión. Dijo: "Tus manos y piernas llevan su propia farmacia." Escéptico pero dispuesto a probar cualquier cosa, empecé a insistir en estos puntos cada vez que llegaban las olas de enfermedad. Para mi asombro, la técnica funcionó—no perfectamente, pero sí lo suficiente para devolverme algo de control. Aquí comparto esos tres puntos que cambian la vida, cómo encontrarlos y cómo usarlos de forma segura.

Por qué la acupresión funciona para la quimioterapia y las náuseas

En la Medicina Tradicional China (MTC), las náuseas se consideran una alteración del flujo de qi (energía) del estómago. Puntos específicos a lo largo de los meridianos del cuerpo pueden ayudar a regular ese flujo. La investigación moderna lo respalda: los estudios han demostrado que estimular el punto P6 (Neiguan) reduce las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia. La belleza de la acupresión es que es gratuita, portátil y devuelve el poder a tus manos—literalmente.

Punto 1: Neiguan (P6) – La Puerta Interior

Ubicación: En el antebrazo interno, aproximadamente tres dedos de ancho (los propios dedos del paciente) por encima del pliegue de la muñeca, entre los dos tendones.

Cómo encontrarlo:

  1. Gira la palma hacia arriba.
  2. Coloca el índice, el medio y el anular de la otra mano justo encima del pliegue de la muñeca.
  3. El punto se sitúa entre los dos tendones prominentes (palmaris largo y flexor del carpo radial).

Efecto: Calma el estómago, alivia las náuseas y reduce la ansiedad.

Cómo presionar: Usa el pulgar para aplicar una presión firme y constante durante 1-2 minutos. Puedes masajear en círculos pequeños. Repite en ambos brazos.

Durante mis sesiones de quimioterapia, presionaba Neiguan en cuanto notaba el primer indicio de náuseas. No borró completamente las náuseas, pero convirtió un tsunami en una ola manejable.

Punto 2: Zusanli (ST36) – Tramo de tres millas

Ubicación: En la parte inferior de la pierna, aproximadamente cuatro dedos por debajo de la rótula, justo fuera de la espinilla.

Cómo encontrarlo:

    1. Siéntate con la rodilla doblada.
    2. Localiza la depresión justo fuera de la espinilla, aproximadamente del ancho de la palma de la mano por debajo de la rótula.
    3. A menudo notarás una ligera sensibilidad o dolor al presionar el punto correcto.

Efecto: Fortalece todo el cuerpo, aumenta la energía, apoya la digestión y reduce la fatiga.

Cómo presionar: Usa el pulgar o el nudillo para presionar profundamente durante 1-2 minutos. También puedes usar una pelota de tenis contra una pared. Haz ambas piernas.

Presionaba Zusanli cada mañana durante el tratamiento. Se convirtió en mi ritual diario: una forma de decirle a mi cuerpo: "Vamos a superar esto."

Punto 3: Shenmen (HT7) – Puerta del Espíritu

Ubicación: En la parte interna de la muñeca, en la depresión justo debajo del hueso pisiforme (el pequeño hueso en forma de guisante en el lado meñique de la muñeca).

Cómo encontrarlo:

      1. Gira la palma hacia arriba.
      2. Pasa el dedo por el borde del meñique de la muñeca hasta que notes un pequeño bulto óseo (el pisiforme).
      3. La punta está justo debajo de ese bulto, en el pliegue natural.

Efecto: Calma la mente, reduce la ansiedad y la inquietud, y ayuda al sueño.

Cómo presionar: Aplica una presión suave y constante con el pulgar durante 1-2 minutos. Respira hondo mientras sostienes la punta.

Cuando la ansiedad me quitaba el sueño por las noches, presionar a Shenmen ayudaba a calmar mis pensamientos acelerados. Se convirtió en mi recurso habitual para los momentos de pánico.

Un protocolo paso a paso para los días de quimioterapia

Así es como integré estos puntos en mi rutina de tratamiento:

        1. Antes de la quimio: Presiona Neiguan y Zusanli durante 2 minutos a cada lado.
        2. Durante la infusión: Sujeta suavemente a Neiguan en el brazo sin la vía intravenosa.
        3. Después de la quimio: Repite los tres puntos cada 2–3 horas según sea necesario.
        4. A la hora de dormir: Presiona a Shenmen para promover un sueño reparador.

Precauciones de seguridad importantes

          • Evita la presión profunda si tienes bajos niveles de plaquetas o tendencias a sangrado.
          • No presiones directamente sobre los sitios quirúrgicos, heridas o infecciones activas.
          • Consulta con tu equipo oncológico antes de comenzar cualquier nueva consulta de autocuidado.
          • Escucha a tu cuerpo: Si un punto te duele o te resulta incómodo, afloja la situación.

El empoderamiento más allá de los puntos

Aprender estas técnicas de acupresión hizo más que aliviar mis náuseas: me dio un papel activo en mi proceso de curación. En un proceso en el que a menudo me sentía impotente, tener estas herramientas me devolvió una sensación de agencia. Podía presionar un punto en la muñeca y sentir cómo mi cuerpo respondía. Eso era esperanza hecha tangible.

Si estás sufriendo náuseas inducidas por la quimioterapia, considera probar estos tres puntos. Busca un momento de tranquilidad, localiza los puntos y aplica una presión suave. Puede que descubras que tus propias manos pueden ofrecerte el alivio que has estado buscando.


© David Taylor - Este artículo forma parte de una serie de blogs sobre el cáncer.